MEDICINA NATURAL Y HOMEOPATÍA


FORMACIÓN Y AUTOEMPLEO DE PROMOTORES DE SALUD INTEGRAL

Es uno de los proyectos más importantes que hemos llevado a cabo desde 2003 y que en la actualidad ha alcanzado su madurez y autosostenibilidad.

En este tiempo hemos conseguido formar a 25 Promotores que ejercen su trabajo principalmente en las áreas rurales del Departamento de Somotillo, y que cuentan con las infraestructuras del Dispensario de Medicina Natural construido para tal fin. El trabajo continuado nos ha permitido atender a una población potencial de 35.000 personas, con la consiguiente mejora de las condiciones de salud de la población rural de Somotillo.

Las principales necesidades que se han podido tratar en la comunidad han sido las siguientes:

* Primeros auxilios: desinfección, cura de heridad que muchas veces pueden llevar a la perdida de la extremidad, inmovilización de fracturas y realización de torniquetes, entre otras.

* Control de la población infantil y valoración del estado de desnutrición.

*Consejos sobre las medidas higiénico-dietéticas más recomendables tanto para adultos como para niños.

* Atención de patologías frecuentes mediante la utilización de las plantas y la Homeopatía, así como derivación al centro de salud si el estado de gravedad lo aconseja.

Asimismo la formación impartida ha incluido el enfoque de género en su área de competencia en salud, con especial énfasis en la salud sexual y reproductiva, reforzando la participación, presencia y formación de mujeres.

Como tareas paralelas se han iniciado las gestiones necesarias con el Decanato de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua-Managua que conduzcan al reconocimiento y homologación oficial de la Titulación impartida.

Al mismo tiempo y en colaboración con diversas instituciones locales, se han llevado a cabo detallados estudios sobre las tradiciones medicinales naturales en la zona.

Nuestro proyecto surge como respuesta a las múltiples deficiencias sanitarias y médicas que presenta la zona -una de las más pobres de América con índices de pobreza que llegan al 70% de la población- para garantizar el derecho humano a la salud y la mejora en las condiciones y en la calidad de vida de las personas beneficiarias.